Disparar una balsa salvavidas

08 Mar 2016

Disparar una balsa salvavidas

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Si bien muchas veces llevamos a bordo de nuestra embarcación una balsa salvavidas por que lo obliga la normativa de seguridad, lo cierto es que es nuestra responsabilidad saber usarla adecuadamente, sobre todo en caso de emergencia.

En la actualidad es evidente la necesidad de llevar a bordo de cualquier embarcación que realice travesías de una cierta envergadura una balsa salvavidas y, sobre todo, aquellos que se alejen de la costa más de 12 millas. La normativa actual en nuestro país obliga a llevar una balsa o más a bordo para las embarcaciones despachadas para las zonas de navegación 1, 2 y 3, además de especificar la homologación de las mismas.
La balsa salvavidas debe quedar preferentemente estibada en cubierta sobre unos calzos que aseguren cu estabilidad y bien trincada siguiendo las instrucciones del fabricante. Puede desprenderse de a bordo manualmente, soltando los anclajes en caso de necesidad, o estar dotada de un sistema de liberación hidrostático, que libera la balsa automáticamente en caso de hundimiento precipitado del barco, a partir de los 3 metros de profundidad, haciendo que emerja a la superficie por sus propios medios.

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El procedimiento correcto
En el caso de hundimiento procederemos ordenadamente a una serie de sencillas tareas que es recomendable haber explicado previamente a la travesía a toda nuestra tripulación.
- Una vez reunida toda la tripulación junto a la balsa, procederemos a fijar la Boza de disparo (cabo) a un asidero firme de la embarcación, como una cornamusa o un cáncamo
- A continuación liberaremos los anclajes de la balsa. En el caso de estibarla en un cofre, primero la sacaremos a cubierta y posteriormente fijaremos la boza.


- Teniendo la seguridad de que la boza de la balsa está bien fijada,  comprobaremos que no haya ningún obstáculo en el agua y procederemos al lanzamiento de la balsa, ya sea de container o de bolsa.
- Con la balsa en el agua, estiraremos fuertemente de la boza hasta activar la botella de gas CO2 que se encargará de hinchar automáticamente la balsa salvavidas. Si se hincha despacio es que el tirón no ha sido suficientemente fuerte y debemos repetir la operación.


- En el caso de que la balsa cayera al agua sin estar bien fijada la boza y no se hubiera abierto al soltarse el cabo, la balsa flotará y debemos tirarnos al agua, recuperar la punta de la boza y estirar toda su longitud hasta notar resistencia (unos 18 metros estándar). Entonces daremos un fuerte tirón apoyando los pies contra la misma y vigilando que, si se trata de un modelo de container, no caiga una de las piezas sobre nuestra cabeza.
- Con la balsa totalmente hinchada, la acercaremos, si es posible, a la banda de sotavento de la embarcación y comenzaremos a embarcar a bordo a todos los tripulantes, ya sea mediante una escalera o saltando con cuidado desde el barco. Según las condiciones del mar y el estado del barco, con elementos que puedan dañar la balsa, puede ser recomendable lanzarse primero al agua y abordar la balsa mediante su propia escalerilla de rescate.
- Una vez todos los tripulantes estén a bordo de la balsa o se encuentren seguros en su cercanía, con sus chalecos salvavidas, podemos proceder a cortar la boza de amarre al barco y alejarnos lo suficiente para evitar los remolinos del hundimiento, lanzando entonces al agua el ancla de capa para mantenernos lo más cercanos a nuestra posición inicial de abandono.
*Afac. Fotos: Arimar


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